Juana sabe que las carreteras no sólo destruyen el ambiente sino que posibilitan la intrusión no autorizada de terceros que impacta, en primer lugar, a las mujeres indígenas (abusos, violaciones, presión para el cambio de costumbres, falta de seguridad alimentaria, contaminación, etc).
Pero los gobiernos no aprenden y hoy, el Estado Peruano quiere hacer lo mismo: partir pueblos con carreteras que no sólo son inconsultas sino que vulneran la integridad de los pueblos y destruyen los bosques: la carretera Saramiriza- Iquitos, en el norte del país, que pretende partir el Pueblo Achuar del Pastaza- FENAP en dos, entre otros pueblos; y la carretera e Iñampari, en el sur, que afectará incluso pueblos en aislamiento (por lo que la negativa a tal carretera ya formaba parte del Plan de cumplimiento de la MC ante la CIDH).
Lo mismo pasó con la Comunidad Nativa de Tres Islas, en Madre De Dios, cuando el Gobierno Regional quería hacer una carretera partiendo su territorio, y los transportistas alegaban ello para decir que "tenían el derecho de ingresar libremente", lo que fue amparado por un juez.
Finalmente, el TC lo revirtió pero el daño ambiental y a la salud humana de la contaminación con mercurio que tal ingreso ha provocado perdura.
Y, a pesar de haber ganado una Medida Cautelar para la atención de la vida, integridad y seguridad, el Estado sigue violando obligaciones internacionales.
Un gran reto de los pueblos: resistir frente a la intrusión no autorizada de terceros e inconsultas carreteras!.
Y una gran tarea del equipo del Instituto Internacional de Derecho y Sociedad-IIDS: acompañar la resistencia de los pueblos y las mujeres!________________________________
Cristobal Diaz De Valdes Cifuentes
Todo mi respeto gente de la tierra,
gracias por tu sabiduría milenaria y ancestral.